Sobre nosotros

Lo que sí queremos
Detener el proyecto de ampliación del puerto del Sauzal y declarar la Bahía de Todos Santos como sujeto de derecho, patrimonio biocultural, espacio vital y para el bien común, reconociendo su valor ecológico, paisajístico, histórico y cultural para la comunidad de la ciudad de Ensenada.
Somos un movimiento integrado por las siguientes organizaciones, agrupaciones y ciudadanos preocupados por el futuro de nuestra ciudad de Ensenada, Baja California, México.

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@Claudiashein @GobiernoMX CANCELAR MEGAPROYECTO: AMPLIACIÓN DEL PUERTO DEL SAUZAL,ENSENADA

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La ampliacion del Puerto de El Sauzal: nos prometen progreso, pero sera destrucción
Hemos considerado importante realizar esta publicación, ya que recientemente vemos a instituciones del gobierno, particularmente Gobierno Municipal, Secretaría de Marina y ASIPONA, en medio de una serie de reuniones, eventos y foros en los que cierran tratos con corporaciones y navieras y acuerdan acciones de planeación sobre el desarrollo del proyecto de Ampliación del Puerto del Sauzal, presentándose como un gran modelo de desarrollo económico sin mencionar los impactos acumlativos, sinérgicos y residuales que este generará sobre la vida, el territorio y el sistema marino-ecológico de los ensenadenses. Asimismo, los vemos sumándose a espacios a través de los cuales pretenden aparentar que este tipo de desarrollo es sustentable, bajo el disfraz de una descarbonización simulada y una supuesta sustentabilidad respaldada por una lista de deseos llamada “Estrategia de Descarbonización de Puertos”.
A pesar de haber solicitado reiteradamente —y por múltiples vías— espacios de diálogo genuino donde se escuchen las voces de las comunidades afectadas, los sectores académicos independientes y la ciudadanía informada, hasta hoy, las puertas han permanecido cerradas. Los gobernantes que elegimos han optado por ignorar, rechazar y criticar la participación ciudadana, simulando apertura mientras toma decisiones a puerta cerrada. Por eso estamos aquí: Porque nos prometen progreso, pero lo que vivimos es despojo. El mar que una vez sentimos nuestro, hoy está cercado por intereses ajenos. Nos dicen que habrá derrama económica, pero la riqueza no llega a nuestras colonias, donde seguimos sin agua, con baches y un transporte público indigno. Mientras tanto, el aire huele a diésel, las playas están cerradas, y nuestro mar pierde productividad pesquera. En nombre del bienestar, se impone un modelo de malestar que entrega nuestro territorio al extractivismo logístico global, ignorando a quienes aquí vivimos y defendemos la vida.
Además, queremos señalar que todo este proceso se está llevando a cabo en clara violación del Derecho Internacional Público y de múltiples tratados y normas ambientales vigentes. Entre ellos, el Acuerdo de Escazú, que garantiza el acceso a la información y la participación pública en asuntos ambientales; el Convenio 169 de la OIT, que exige consulta previa, libre e informada; así como la Convención Ramsar, el Acuerdo de París y la NOM-059-SEMARNAT-2010, entre otros. Estos marcos legales no solo obligan al Estado mexicano, sino que también protegen el derecho de nuestras comunidades a decidir sobre su territorio y su futuro.
Contexto:
El 5 de diciembre de 2024 el contralmirante Marco Antonio Martínez Blancarte director general de fomento y administración anunció en la conferencia mañanera de la Presidenta de México Claudia Sheinbaum el proyecto de ampliación del puerto de El Sauzal para transformarlo en un mega puerto industrial de carga de contenedores dentro de la Bahía de Todos Santos, con una inversión de 5 mil 745 millones de pesos. Con este proyecto, se pretende pasar todas las operaciones del actual puerto de Ensenada al del Sauzal y aumentar 13 veces más su capacidad. Es decir, incrementar de 450 mil contenedores recibidos en 2024 a 6 millones.

Este proyecto repite errores del pasado. En 2010 fue cancelado tras la oposición de diversos sectores de la sociedad civil y científicos, quienes apelaron a la falta de claridad y detalle del Manifiesto de Impacto Ambiental, así como a la falta de infraestructura urbana y de servicios públicos de Ensenada para soportar un puerto industrial. Estas acciones motivaron un dictamen de aprobación negativa por parte de SEMARNAT. Su reactivación en 2024 ignora ese antecedente y busca imponer de nuevo un modelo de desarrollo extractivista incompatible con la realidad y las aspiraciones de nuestra ciudad.
Originalmente, el puerto de El Sauzal se concibió con una vocación pesquera, con el objetivo de fortalecer a este sector primario que genera uno de los principales aportes económicos del estado. Así nació el poblado pesquero Manchuria, con la promesa de una vida más segura en todos los aspectos. No obstante, en los últimos años, la burocracia, los cobros excesivos, la exclusión de los pescadores de los muelles y reglas de seguridad inadecuadas han debilitado este sector fundamental de la economía local.
Algo similar ha ocurrido con el sector agrícola. Las actividades portuarias han modificado el uso de suelo, deforestado áreas con vegetación endémica y desplazado cultivos para convertirlos en patios de contenedores. Esto ha debilitado al turismo vinculado con la naturaleza, el disfrute de playas usadas consideradas áreas verdes y destruido aún más el paisaje natural de la ciudad.
Impactos Socioambientales
Los impactos que hemos identificado desde una perspectiva académica y ciudadana, tomando de referencia las experiencias de los puertos de Manzanillo (México) y Long Beach (USA).
En términos urbanísticos el proyecto implica una urbanización no sostenible. En primer término, no existe el espacio físico para los patios de maniobras, patios de contenedores, espacios para bodegas de carga y descarga, espuelas de ferrocarril , espacio para ampliación de vialidades específicas para tal fin, todo será hecho de forma anárquica, Se prevé un aumento catastrófico del tránsito de tráileres en una ciudad con vialidades no planeadas para este fin, deterioradas y evidentemente insuficientes.
En 2023, Ensenada registró 74 siniestros fatales y más de 2,000 ingresos hospitalarios por hechos de tránsito. Con más tráfico, los riesgos aumentan exponencialmente no solo en el tramo de Sauzal, sino en la carretera Tijuana-Ensenada que ya presenta una alta tasa de accidentabilidad y saturación a límite con su capacidad instalada. En particular, la zona de El Sauzal (punto único de entrada y salida de la ciudad) ha sido ignorada como comunidad urbana y convertida en vía rápida de paso, lo que pone en riesgo a sus habitantes y deteriora su calidad de vida.
Se suma la presión sobre el uso del agua en una región árida, con redes de agua precarias y sin un tratamiento adecuado de aguas negras.
El transporte público, ya deficiente, se vería aún más saturado. Todo esto repercute en la salud y bienestar de la comunidad de la ciudad de Ensenada.
En materia de seguridad, este tipo de megaproyectos puede facilitar el tráfico ilegal de drogas, personas y especies. Esta inseguridad recae directamente en trabajadores del puerto, quienes enfrentan condiciones laborales precarias y quedan expuestos a la presión del crimen organizado.
Los impactos a la salud pública son graves. Más transporte de carga significa más partículas contaminantes. Estudios de la Organización Mundial de la Salud y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos indican que por cada 10% de incremento en carga, aumentan entre 4% y 7% las partículas finas (PM2.5), lo cual puede generar hasta un 800% más contaminación delaire. Estas partículas penetran los pulmones y causan enfermedades respiratorias, cardiovasculares y exponen a distintos tipos de cáncer.
Desde 1978, distintos monitoreos científicos han documentado que la actual rada portuaria es una de las zonas más contaminadas de la Bahía de Todos Santos. Esta contaminación del agua por aceites, detergentes e hidrocarburos afecta a nadadores, buzos, surfistas y consumidores de productos marinos, acumulándose en organismos y, eventualmente, en los cuerpos humanos.

Afectaciones económicas, sociales y culturales
El modelo de desarrollo sustentable basado en turismo, gastronomía, ecoturismo y vitivinicultura está en riesgo. La industrialización de la costa norte destruiría los atractivos naturales que sostienen la economía local.
El turismo de cruceros no necesariamente constituye un turismo responsable, ni hemos visto la derrama económica en servicios y calidad de vida para los lugareños.
Las afectaciones socioculturales son profundas. El proyecto amenaza con destruir las únicas playas públicas del norte de la ciudad, como 3Ms y Stacks, utilizadas por las familias para recreación y deporte ( para el Sauzal es equivalente al parque de Chapultepec en CDMX ). La comunidad surfista se extinguirá con la pérdida de olas únicas como San Miguel, Beans y Patos, parte de la 6ta Reserva Mundial de Surf Bahía de Todos Santos y cuna del surf mexicano. Actualmente, el surf es un deporte olímpico y estas playas son las canchas de los atletas Bajacalifornianos. En los recientes selectivos nacionales juveniles CONADE el 45% de la selección que representó son locales de estas olas; así como la actual campeona mundial de surf adaptado.
El proyecto también implica graves afectaciones a la comunidad de Manchuria, un asentamiento con gran valor histórico vinculado a la pesca y dejaría a más de 12 mil habitantes de El Sauzal rodeados de operaciones portuarias, expuestos a olores industriales, contaminación sonora, lumínica, del aire, tráfico pesado y accidentes viales.
Para los pescadores locales, este proyecto representa la pérdida de bancos pesqueros de abulón, caracol, pepino de mar y langosta. Las maniobras en la bahía se complicaría con el tráfico de barcos cargueros, además de nuevas regulaciones y pagos injustos. Mientras la pesca ilegal amenaza con extinguir esta actividad primaria, cultura y estilo de vida. Se considera que el apoyo hacia ellos debería brindarse en la vigilancia y seguridad en el mar.
La construcción del proyecto de ampliación del Puerto de Sauzal implica dragado, relleno de playas, escolleras y posiblemente dinamitar el fondo rocoso. Esto puede alterar el sentido de las corrientes marinas y el flujo de sedimentos, lo que provocará un incremento en la erosión y derrumbe de los cantiles de la zona costera del Sauzal donde actualmente hay edificios, casas y comercios. Además, la pérdida de arena en las playas del sur de Ensenada.
A nivel ambiental se destruyen ecosistemas marinos valiosos como bosques de kelp y praderas de pastos marinos, hábitats esenciales para especies de alto valor pesquero y uno de los principales sumideros de carbono de la región. El aumento del tráfico portuario y la contaminación amenazan especies enlistadas en la NOM-059, incluyendo mamíferos marinos como la ballena gris y aves costeras. Incrementa el riesgo de proliferación masiva de algas nocivas (o mareas rojas) por eutrofización. Además, la introducción de especies invasoras o exóticas a través de las aguas de lastre de las embarcaciones, las cuales pueden desplazar a las especies nativas, alterar la cadena alimenticia y causar daños ambientales y económicos.

Contradicciones de organismos del gobierno de proteccion ambiental
Resulta indignante la contradicción entre el discurso institucional y las acciones propuestas. La titular de SEMARNAT, Alicia Bárcena, ha declarado que México impulsará una política ecológica y humanista centrada en el bienestar y la justicia social. En lo local, Ensenada fue reconocida como la primera “Ciudad Océano” de México por la ONU, con el compromiso de proteger la costa, restaurar ecosistemas y fortalecer el vínculo entre la comunidad y el mar. Sin embargo, el proyecto de ampliación portuaria del Sauzal contradice estos compromisos y pone en riesgo aquello que se comprometió conservar.
Lo anterior nos lleva a considerar que Ensenada ha sido elegida como zona de sacrificio y que se está tratando de simular o aparentar lo contrario.
Resulta aún más preocupante analizar la ruta del ingreso económico. En un puerto carguero, las principales ganancias las reciben la federación mediante la recaudación aduanera y las navieras todas ellas extranjeras y que constituyen un oligopolio transnacional. La derrama económica local será mínima y en cambio, el municipio tendrá que absorber todos los costos sociales, ambientales y brindar el mantenimiento de la infraestructura, comprometiendo su presupuesto, agua, territorio y vida marina, así como el bienestar de sus habitantes actuales y generaciones futuras.

Por todo lo anterior, como residentes estamos dispuestos a participar y colaborar en mesas de trabajo que propongan alternativas de desarrollo con base en el bienestar común y el respeto al medio ambiente. Apostamos por un modelo de vida que fomente la salud, cultura, deporte, armonía e identidad.
Una vez cancelada la ampliación, consideramos urgente atender los problemas actuales de la ciudad: servicios de salud y educación, tratamiento de aguas residuales, manejo adecuado de residuos sólidos urbanos, mejora en la movilidad urbana, seguridad, protección y manejo adecuado de áreas verdes y espacios recreativos. Esto es parte de lo que entendemos como impulsar un desarrollo sustentable, sostenible que fortalezca las economías locales como el turismo, la pesca y los distintos deportes náuticos y el cuidado de la Vida.
DEMANDAS CIUDADANAS:
- Brindar acceso transparente a la ciudadanía al proyecto técnico para que todos los habitantes conozcan las implicaciones y afectaciones de este proyecto en su comunidad.
- La inmediata y definitiva cancelación de este proyecto en virtud de los claros, evidentes e irreparables daños que este proyecto generará al ecosistema y al bienestar de los ciudadanos.
- Que los miles de millones de pesos que se pretenden aplicar para este dañino proyecto sean redirigidos a verdaderas necesidades de la comunidad como saneamiento y agua potable que tanto requieren múltiples colonias en Ensenada, espacios para la convivencia y sano esparcimiento, calles dignas y seguridad, entre muchas otras necesidades que si son urgentes.
- Que antes de presentar este tipo de proyectos a todas luces dañinos para el entorno y los habitantes, se consulte antes a la ciudadanía, para que los recursos públicos sean verdaderamente aplicados en donde son requeridos de manera transparente y ética.
- Tomas de decisiones con transparencia, participación y respeto a nuestra identidad y bienestar como comunidad.
- Proteger la Bahía de Todos Santos como patrimonio biocultural, bien común y espacio vital, sujeto de derecho.
- Apostar por un modelo de desarrollo sostenible basado en turismo responsable, cultura, ciencia comprometida y pesca regulada.
¡Ensenada no puede ser tratada como zona de sacrificio. Exigimos decisiones con transparencia, participación y respeto a nuestra identidad y bienestar!